Ruidofest: el festival que se fue

Sonico

Por estas fechas era emocionante saber que saldría el cartel de Ruidofest. Toda la emoción, e incluso la sorpresa, de descubrir quiénes vendrían. Pues todo eso ha cambiado: Ruidofest ya no se realiza.

Aunque ahora la música rock y alternativa se ha globalizado más, y muchas bandas llegan a lugares remotos, la esencia de ver a varios artistas reunidos en un mismo festival es diferente.

¿Qué se extraña de Ruidofest? Pues andar en el relajo con los cuates, hermanos, valedores, amigos, primos, camaradas, compas, nuevos amigos y conocidos. Escuchar nuevos ritmos y bandas, tanto de fuera como locales. Probar las garnachas que vendían cuando apretaba el hambre. Echar chelas, cócteles, shots y micheladas, medio embriagándote mientras esperabas ver tocar a quien fuera.

No hay que olvidar a los artistas, el principal motivo por el cual asistíamos a Ruidofest. Ver a músicos y bandas que difícilmente llegarían a algunos de nuestros estados, y quizá quedarnos con las ganas de verlos por nuestros rumbos. También estaba la frustración cuando alguna banda cancelaba por la razón que fuera y nos quedábamos con las ganas de verla.

Fueron muchos los artistas que se presentaron aquí: grandes nombres como los Fabulosos Cadillacs, Café Tacvba, Molotov, Caifanes y Maldita Vecindad, por mencionar algunos.

Otras bandas y artistas emblemáticos que asistieron al festival fueron Fobia, Los Pericos, Los Caligaris, Natalia Lafourcade, Hombres G, Enanitos Verdes, Julieta Venegas y Víctimas del Dr. Cerebro. Y, desde luego, el artista vitalicio de este festival, al que yo llamo el amo y señor de los aborígenes: Silverio, quien participó en todas las ediciones y fue bautizado como el padrino del Ruidofest.

La vida de los festivales de música puede verse de varias formas. Una de ellas es desde la perspectiva del fan que va a ver a sus artistas favoritos, echa relajo y se la pasa bien. Otra es desde el punto de vista de los fotógrafos, que tienen que andar de un lado para otro capturando imágenes y moviéndose por la sala de prensa entre los artistas.

Ruidofest marcó a muchos seguidores, quienes ahora solo pueden vivir de la nostalgia y las anécdotas de lo que fue un festival que reunió a grandes artistas. No sabemos si algún día volverá a realizarse. Estaría padre que regresara para volver a vibrar, desestresarnos y vivir grandes momentos con la banda, como quien dice.

Es una lástima que ya no se lleve a cabo, ya que implicaba un gran sacrificio por parte de los organizadores.

Ruidofest se fue, pero permanecen las historias, las amistades y los momentos que hicieron de cada edición algo especial. Quizá algún día regrese; mientras tanto, quienes lo vivimos seguiremos recordándolo como uno de esos festivales que dejaron huella.


Sonico