RuidoFest17 : Reseña por Titania

Titan
La tercera edición provocó muchos sentimientos encontrados, pero resaltan las criticas especialmente destructivas sobre la inclusión de una banda grupera a lo que era hasta hace poco considerado un festival de rock y música alternativa, por si no tienen definido que es música alternativa tenemos géneros como el ska, reggae, electrónica, fusiones, rock pesado, rock suave, y rock urbano o música urbana en general. No se sabe aun si la razón de esta “sorpresa” fue el experimentar o el de hacer dinero rápido y fácil. Personalmente sí me gustan otros géneros, no me mal interpreten, que si bien las norteñas no son mi mero mole, me encanta la salsa y el merengue y también soy una cursi de lo peor y me encantan las baladas, oh por cierto también soy la chavorruca típica fresona que escucha pop… Mi punto es que al incluir géneros que están desaliñados del concepto original, el festival pierde su esencia y su magia. Y aquí cabe mencionar otro aspecto importante, yo no vivo en Chicago, así que tengo que desplazarme desde Minneapolis MN, y se preguntaran porque hago un viaje por un concierto X o un festival X. En mi ciudad es poco común ver a grupos de rock, pop, e incluso salseros. Para quienes nos pasamos trabajando jornadas de 8 a 10 horas, 6 días a la semana— e incluso mas— poder darse el gusto de ir a un concierto que te gusta no está a discusión, para eso trabajas ¿que no? Cantantes y bandas gruperas llegan cada fin de semana ¿Por qué necesitan ser incluidas en un cartel de un festival de música alternativa? Cada quien tiene sus propias opiniones, cada quien sus gustos, pero en esta ocasión, en su mayoría coincidieron, a la mayoría les molestó. Está fue la razón para que hubiera reventa exagerada, falta de compradores, rifas y concursos regalando boletos, sistemas de apartado, etc., eso solo sugiere una cosa, la gente no quería asistir.
Dejando a los gruperos de lado, el cartel fue pobre. A comparación del primer año que te faltaba tiempo para ver a todos, o el segundo que fue perfecto, literalmente; en este simplemente no había nada interesante hasta después de las 3 de la tarde. El viernes solo 6 grupos y desafortunadamente unos tocando a la par lo que hace que no disfrutes uno u otro. Tuvimos a Adan Jodorowski aka Adanowski, Bomba Stereo, Titan que a mi parecer fue lo mejor de la noche, junto a Desorden Público, y cerraron con Cultura Profética (en realidad no me desagradan pero no están en mi repertorio de música).
El sábado era el día mas prometedor, igual grupos tocando a la par y deseando estar en dos escenarios a la vez, el escenario verde fue el mejor a mi parecer. Silverio sin falta, un RuidoFest sin Silverio no es RuidoFest, A band of bitches que es Jonaz (Platilina Mosh) y músicos de otras agrupaciones, por ahí se alacanzaron a escuchar rolas de Plastilina Mosh también, súper chido; y ahí mismo tuve el gran gusto de escuchar a Julieta Venegas que está por demás decir que estuvo excelente. Del lado del escenario azul tuvimos a Javiera Mena, y a Los Amigos Invisibles que lamentablemente me perdí. Y de nuevo tuvimos el gusto de ver a los molochos por segunda vez en el RuidoFest, aunque yo esta vez me ahorré los moretones, los vi desde lejitos en la plataforma VIP… Y honestamente lo disfruté mucho… venían celebrando el 20 aniversario de «¿Dónde jugarán las niñas?» y como siempre el desmadre no se hace esperar con canciones como Puto o Gimmi tha Power, y el himno de los que vivimos de este lado «Frijolero». También pudimos ver a Jonaz compartir el escenario con ellos y hasta dejaron subir a un chavo disfrazado de chapulín colorado. Por cierto, traidos y desempolvados del cajón del olvido escuchamos a Duncan Dhu en el escenario verde.

Y bueno… el domingo lo rescataron bandas como Rostros Ocultos, y el mega slam que convocaron Las víctimas del Dr. Cerebro, en el escenario verde que a pesar de no ser el escenario principal resulto ser mas concurrido que el azul. Y hablando del azul, pudimos disfrutar de Fobia y todos sus clásicos tales como el Diablo, Vivo, Veneno vil que contó con los coros de Abulon (Las víctimas del Dr. Cerebro) y por supuesto El microbito donde pudimos apreciar la guitarra de Alejandro Marcovich quien por cierto también toco con Rostros Ocultos. Y lo mejor, Fobia tocaron un poco mas del tiempo establecido lo que estuvo genial, y diría el buen Morris metalero, ¡Fue fenomenal!

Regresando al escenario verde para cerrar, tuvimos un excelentísimo show con Mon Laferte, preciosa ella y con un show super completo, hasta una canción de Selena se aventó… Cerró con su éxito, Tu falta de querer y así terminó la noche para mi… Obviando en el hecho de que Intocable cerraba y sin duda había gente que pago boletos de un día solo para verlos. Pudimos ver también que en cuanto Mon Laferte terminó su show muchas personas comenzaron a retirarse…

Ahora quiero referirme un poco al resto del festival en general. El escenario plateado. Era una verdadera mentada de madre a la dignidad de cualquier artista; desconocido o famoso, en verdad que estaba pésimo, pusieron DJ’s chafísmas todos los días, y la mayoría de los artistas que iban a tocar ahí cancelaron. Un espacio al ras del piso, una carpa x, con una valla y casi escondido, en el primer festival todos los escenarios se veían iguales. Los puestos de comida eran muy pocos, no había variedad como en otros años. Y de los baños ni hablamos. No había lavamanos, ni papel de baño, en verdad que pagar por VIP y tener baños asquerosos ¿Really? Otra cosa, el reciclado de banners y papelería, y la prensa demasiado desorganizada. Esperemos que la próxima edición llene las expectativas de los asistentes y que la comitiva aprenda a escuchar al público, al final somos los que pagamos el boleto.

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